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HERMANDAD DE NUESTRA SRA. DEL ROSARIO

Y SANTO CRISTO DE LA PAZ

(HUMEROS)

 

 

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PATRIMONIO ARTÍSTICO 

ARQUITECTURA

 

1.- Fachada  principal de la Capilla

2.- Interior de la Capilla

3.- Los Retablos

4.- Paso Procesional

 


 

Inicio de la página1.- Fachada principal de la Capilla

 

     La portada de la capilla se organiza en dos cuerpos. En el primero, dos pilastras y un frontón curvo partido enmarcan el vano de medio punto. En el lugar del tímpano, surge la base de la hornacina que forma el segundo cuerpo, donde se halla una bella y expresiva imagen de terracota de Nuestra Señora del Rosario, réplica de la titular, aunque con los rasgos idealizados.

     Esta hornacina repite la misma estructura del primer cuerpo y en su frontón partido aparece el emblema mariano cubierto por el remate del frontón que sobresale de su lugar.

     La fachada remata en la espadaña o campanario, que nuevamente repite la forma anterior, con la particularidad de unas curiosas molduras circulares orlando las pilastras, coronándose con frontón curvo. A ambos lados de la espadaña figuran dos artísticos jarrones de porcelana.

Fachada principal de la Capilla

     Sobresaliendo de la fachada, en su parte derecha, hay una pequeña torre circular, de traza interior gótica, lo que parece denotar que se trata de restos de una edificación anterior a la capilla.

     Esta fachada-retablo se enmarca claramente en las categorías artísticas del último barroco sevillano.


Inicio de la página2.- Interior de la Capilla.

     El templo es de planta rectangular (aproximadamente 12 metros de largo por 5 de ancho), cubierta de bóveda de cañón. El presbiterio se eleva 60 centímetros respecto al resto de la capilla. El retablo mayor ocupa todo este muro.

     El ingreso en la capilla forma un arco rebajado, por encontrarse encima el coro, al que se accede por una escalera situada en la pequeña torre circular ya referida.

     Los muros están alicatados hasta una altura de 1,80 mts. por un zócalo de azulejos trianeros polícromos con escenas de la vida de la Virgen y Cristo insertas en los Misterios del Rosario, alternando con el escudo de la Hermandad. Fue ejecutado en 1929 por encargo del cofrade y benefactor José Orozco Buzón.

Azulejos trianeros con escenas de la vida de la Virgen y Cristo insertas en los Misterios del Rosario Azulejos trianeros con escenas de la vida de la Virgen y Cristo insertas en los Misterios del Rosario

 

     En los muros laterales se observan seis arcos de medio punto adosados, de los que sólo uno está ocupado por un retablo, el de la Virgen del Carmen. Hay constancia documental de al menos tres retablos más ocupando estos arcos, como se refiere en la parte histórica.

     Tras el retablo mayor y por sus dos puertas se accede a la sacristía, que consta de dos pisos.

     Incluida en la fábrica de la capilla, en el lado izquierdo de su fachada principal existió un local de doble planta destinado a vivienda del capiller y cuyas dimensiones desconozco por no existir documentación y haber desaparecido en la actualidad todo rastro material salvo las puertas de acceso. Sobre esta casa ya me he referido en el estudio histórico.

Detalle de uno de los azulejos con el dibujo de la Giralda


Inicio de la página3.- Los Retablos.

A) El retablo mayor

     El retablo mayor ocupa todo el muro del presbiterio, rematando en la bóveda. Consta de tres cuerpos, pudiéndose apreciar claramente tres calles, siendo la central más ancha que las laterales al encontrarse en su intermedio el camarín de la imagen titular de la Virgen del Rosario, titular de la capilla, que preside el retablo.

Retablo Mayor de la Capilla

     Presenta un tono de pintura ocre rojizo, liso con talla en dorado formando molduras de diversas trazas. Este contraste entre la madera lisa en oscuro junto al dorado de talla proporciona al espectador una gran dinamicidad y efectismo ya característico del último barroco. No obstante, en Sevilla resulta este retablo bastante original. En realidad, el retablo es una gran estructura de madera en la que se han añadido los motivos ornamentales en dorado a base de elementos vegetales, palmas de martirio y rosas alusivas al Rosario entrelazadas a los dorados y pintadas en los casetones del camarín.

     El cuerpo inferior, en su parte central, consta de una hornacina destinada a Manifestador para el Santísimo Sacramento, aunque durante mucho tiempo se ha colocado aquí la imagen del Cristo de la Paz.

     A izquierda y derecha, sobre breves peanas, las tallas estofadas y policromadas de San Vicente Mártir y Santo Domingo de Guzmán y ya en las calles laterales y de mayor tamaño las efigies de San Ildefonso y San Fernando. Bajo estas dos imágenes, en los extremos del retablo se abren las dos pequeñas puertas de acceso a la sacristía, decoradas con las cuentas del rosario. La mesa de altar presenta una decoración imitando el mármol jaspeado en rojo y una serie de molduras en dorado.

     El cuerpo central está ocupado por el amplio camarín de la Virgen del Rosario, decorado por casetones enmarcados sobre fondo azul y molduras doradas de formas caprichosas en su interior. En el techo, se representa al Espíritu Santo en forma de blanca paloma orlada con un sol de gran tamaño en dorado. La decoración de casetones se sitúa sobretodo en las esquinas y zona cercana al techo. La imagen de la Virgen se eleva sobre un podium en cuyo frente aparece pintado en oro sobre fondo azul el emblema mariano coronado. A este camarín se accede por dos puertas que lo comunican con la sacristía alta.

     Respecto al cuerpo superior, en el ático, inserto en una hornacina, la imagen del arcángel San Miguel. En los laterales y a inferior altura figuran las tallas de los arcángeles San Rafael y San Gabriel. El espacio intermedio entre cada arcángel y San Miguel es ocupado, rematando sendas columnas exornadas con rocalla en dorado que separan las calles laterales de la central, por dos figuras de ángeles portadores, desnudos, de talla.

     Prieto Gordillo ha documentado el retablo como obra de Lorenzo Pérez Caballero, maestro ensamblador (aunque en otras obras actúa también como maestro tallista o escultor) que concierta la hechura por contrato de 28 de febrero de 1764 en un importe total de ocho mil reales. La ejecución de este retablo fue posible merced al patrocinio de un devoto vecino, Alonso Valcázar Monsalves. La Hermandad aprobó el diseño de Pérez Caballero, que debía culminar la obra en seis meses. Sin embargo, en los recibos que se conservan sobre diversas obras ejecutadas en la capilla en la época de Liñán se constata que Luis Calvente o Calvento, maestro arquitecto, realiza un retablo para la Virgen del Rosario en 1760. Según esto, parece ser que este último fue sustituido por el de Pérez Caballero sólo cuatro años después de culminarse el primero, muy probablemente por deseo del citado Valcázar, que desearía una obra de mayor calidad que la anterior, sin duda modesta.(2).

B) Retablo de la Virgen del Carmen

     Se trata de una obra de escaso valor artístico, de trazas neoclásicas simples en color oscuro.

C) Otros retablos anteriores

 Ya se ha hecho mención a ellos en la parte histórica y a ella me remito. En el siglo XIX llegó a haber cuatro.


Inicio de la página4.- Paso Procesional.

     El paso actual, muy original entre las andas procesionales sevillanas por su peculiar peana de cobre, es adquirido por la Hermandad en torno a 1927, sustituyendo al anterior del siglo XIX que se traspasó a la Hermandad de la Virgen del Prado de la iglesia de San Sebastián en 1929. No es posible documentar el autor o autores de este paso.(3).

     Las andas son de pequeño tamaño, en proporción al tamaño de la imagen de la Virgen y las dimensiones de la puerta de la capilla. La talla de los respiraderos, pintados en oscuro, presenta motivos vegetales engarzados con sentido barroquizante.

     Sobre la parihuela se asienta una peana de madera recubierta por planchas de cobre con motivos florales cincelados. Recientemente se ha procedido a la restauración de estas planchas en el taller de José Jiménez.(4) Encima, se asienta una peana dorada sobre la que descansa la imagen.

     El Paso se iluminaba en el siglo XIX con candelabros de talla de madera. Es posible que se utilizaran para las nuevas andas, pero nada consta. En las fechas más recientes, aparecen cuatro faroles de latón imitando a los antiguos del rosario, pero hoy están en desuso y se proyecta la ejecución de cuatro faroles nuevos.

Paso procesional de Ntra. Sra. del Rosario

     En 1972 la junta de gobierno aprobó un proyecto de palio diseñado por Juan Carrero sujeto al paso por seis varales de cobre y con diversas aplicaciones metálicas en techo y bambalinas realizadas por Jesús Domínguez.(5). No obstante su utilización resultó efímera pues sólo podía ser sacado de la parroquia donde la Hermandad residió desde 1968 por obras en la capilla. Al retornar la Hermandad a esta en 1975 quedó en desuso por ser imposible su salida por la puerta.